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Descubre los secretos de las Catacumbas de Roma
No es necesario tomar un barco a Italia para saber que Roma es una ciudad llena de maravillas por ver. Lo que puede ser que no sepas, es que no solo resulta fascinante por lo que se puede disfrutar a simple vista, si no por lo mucho que esconde bajo su asfalto.
Al planificar un viaje a la Ciudad Eterna, es casi obligatorio reservar un hueco para descender a las profundidades y explorar las catacumbas de Roma, una inmensa red de túneles que suman cientos de kilómetros y que cuentan la historia de los primeros siglos de nuestra era.
Si quieres volverte un experto en el tema para que no se te escape nada durante tu visita, no te pierdas este artículo en el que te descubrimos el mundo subterráneo de las catacumbas de la Vía Appia y algunas más que incluso puedes disfrutar gratis.
Qué son exactamente y por qué se construyeron
Existe la creencia popular de que las catacumbas de Roma eran refugios secretos donde los cristianos se escondían para escapar de las persecuciones imperiales. Aunque esto añade un toque muy interesante a la visita, la realidad histórica es algo distinta y mucho más práctica. Su construcción responde a dos necesidades muy concretas de la época:
● La ley romana: la legislación de la antigua Roma prohibía, por motivos sanitarios y religiosos, enterrar a los difuntos dentro de los muros de la ciudad. Por eso, todos los cementerios debían situarse extramuros, a lo largo de las vías consulares.
● La geología del terreno: el subsuelo romano es rico en toba volcánica, una piedra que resulta blanda y fácil de excavar al principio, pero que se endurece al contacto con el aire. Esto permitió a los fossores (los excavadores de la época) crear galerías de varios niveles de profundidad con relativa facilidad y seguridad.
A diferencia de los paganos, que incineraban a sus muertos, los cristianos preferían la inhumación (el entierro) a la espera de la resurrección. Al necesitar mucho espacio y no disponer de grandes recursos económicos para comprar terrenos en la superficie, la solución fue excavar hacia abajo.
La geografía funeraria: dónde se encuentran
Aunque hay más de sesenta catacumbas repartidas por los alrededores de la ciudad, no todas están abiertas al público ni todas tienen la misma relevancia histórica. La gran mayoría se agrupan en torno a las antiguas calzadas que salían de los antiguos barrios de Roma.
Entre todas ellas, la zona más importante es, sin duda, la que alberga las catacumbas en la Via Appia. Esta calzada, conocida como la «Regina Viarum» (la reina de las calzadas), concentra los cementerios más famosos y visitados, como los de San Calixto o San Sebastián. Sin embargo, también existen núcleos importantes en la Via Salaria, la Via Nomentana o la Via Ardeatina.
Expectativas sobre el acceso y costes
Antes de profundizar en cada una de ellas, conviene aclarar una de las dudas más recurrentes de los viajeros: la disponibilidad de catacumbas en Roma gratis. Es importante ser transparentes para no generar falsas expectativas.
● La norma general: las principales catacumbas gestionadas por la Comisión Pontificia de Arqueología Sagrada (como las de la Via Appia) son de pago y requieren entrada, que normalmente incluye la visita guiada obligatoria por motivos de conservación y seguridad.
● Las excepciones: existen ciertos lugares de culto y pequeñas criptas en iglesias donde se puede acceder sin coste o con un donativo voluntario, aunque la experiencia es diferente a la de recorrer los kilómetros de galerías de los grandes complejos.
Las catacumbas en la Via Appia: la reina de las calzadas
Si hay una imagen icónica de las catacumbas en Roma, en la que seguro ya pensabas incluso antes de embarcar en tu barco a Italia, esa corresponde casi siempre a la zona de la Via Appia Antica. Esta calzada, rodeada de cipreses y restos de villas romanas, ofrece una experiencia que combina naturaleza, arqueología y espiritualidad.
Es la zona más visitada porque aquí se concentran tres de los complejos funerarios más importantes y espectaculares de la ciudad. Si dispones de poco tiempo y tienes que elegir una sola zona para explorar el subsuelo, sin duda debe ser esta.
Cómo llegar a las catacumbas de la Via Appia
Llegar a las catacumbas de la Via Appia es bastante sencillo, tanto si te mueves en transporte público como si prefieres ir por tu cuenta. Lo más práctico es tomar el autobús 118, que conecta el centro con el Parque Arqueológico de la Via Appia y te deja a pocos minutos a pie de las entradas principales. También puedes llegar en metro hasta Colosseo (Línea B) y enlazar allí con el mismo autobús.
Si viajas en barco a Italia con Grimaldi tienes la posibilidad de embarcar tu vehículo a bordo, una opción perfecta para poder disfrutar del país a tu ritmo con tu propio coche y sin depender de otros transportes.
Así que si llevas coche, la llegada es cómoda y relativamente directa, aunque conviene tener en cuenta un par de detalles: el aparcamiento es limitado y suele llenarse rápido, especialmente los fines de semana y en temporada alta. Algunas zonas de la Via Appia Antica tienen restricciones de tráfico, sobre todo los domingos, cuando se cierra al tránsito privado. Lo ideal es ir entre semana y a primera hora, para encontrar sitio sin complicaciones.
Para quienes prefieren algo más tranquilo, alquilar una bicicleta permite recorrer la Via Appia a tu ritmo y disfrutar del paisaje histórico sin depender del tráfico.
Catacumbas de San Calixto: el cementerio oficial
Son probablemente las más famosas y concurridas, y tienen motivos de sobra para serlo. Este complejo se convirtió en el cementerio oficial de la Iglesia de Roma durante el siglo III. Su importancia histórica es colosal porque aquí se decidió enterrar a los máximos representantes de la cristiandad de aquella época.
Lo que no te puedes perder
● La cripta de los papas: aquí se conservaron las tumbas de nueve papas y ocho obispos del siglo III. Las lápidas originales aún conservan inscripciones en griego.
● La cripta de Santa Cecilia: Ubicada junto a la de los papas, aquí estuvo enterrada la patrona de la música durante siglos antes de ser trasladada al Trastevere.
Catacumbas de San Sebastián: donde todo empezó
Situadas a pocos pasos de las de San Calixto, las catacumbas de Roma en la Via Appia dedicadas a San Sebastián tienen una particularidad: nunca dejaron de ser visitadas ni quedaron en el olvido durante la Edad Media. De hecho, el término «catacumba» nace aquí, derivado de la expresión ad catacumbas (junto a las cavidades), refiriéndose a las canteras que había en la zona.
Lo más importante en tu visita
● La memoria de Pedro y Pablo: existe una fuerte tradición que indica que, durante las persecuciones, las reliquias de los apóstoles Pedro y Pablo fueron escondidas aquí temporalmente para protegerlas. Se pueden ver numerosos grafitis antiguos invocando a ambos santos.
● La basílica superior: a diferencia de otras, aquí se entra y se sale a través de una basílica histórica que merece la pena por sí misma, donde se guarda una de las flechas que supuestamente hirieron a San Sebastián.
Catacumbas de Domitila: las más extensas
A menudo eclipsadas por la fama de San Calixto, las catacumbas en Roma de Domitila son una joya para quienes buscan algo más de tranquilidad y riqueza artística. Se extienden a lo largo de 17 kilómetros y son las únicas que todavía contienen huesos en algunas de sus galerías, lo que les da un aire mucho más realista y sobrecogedor.
El gran atractivo de Domitila
● La basílica subterránea: es una iglesia excavada completamente bajo tierra dedicada a los mártires Nereo y Aquileo. Entrar en ella y ver cómo la luz se filtra desde arriba es una de las experiencias más bonitas del recorrido.
● Los frescos: conservan algunas de las pinturas paleocristianas mejor preservadas, incluyendo una de las primeras representaciones de la Última Cena.
Logística y precios en la Via Appia
Los tres recintos están muy cerca unos de otros (se puede ir andando de San Calixto a San Sebastián en 5 minutos), pero funcionan de manera independiente. Esto significa que si quieres ver las tres, tendrás que comprar tres entradas distintas; no existe un ticket combinado para todas las catacumbas en la Via Appia.
Pasear por la Via Appia Antica, ver los mausoleos exteriores y disfrutar del parque es totalmente gratuito y muy recomendable. Sin embargo, el acceso al interior de estas tres catacumbas (Calixto, Sebastián y Domitila) es siempre de pago y con guía.
El precio suele rondar los 10 euros por adulto e incluye la visita guiada en el idioma que elijas al llegar. Si tu presupuesto es cero, la experiencia se limitará a la superficie, que aunque es hermosa, no incluye el descenso a las galerías.
● Un último consejo de experto: comprueba los días de cierre. Generalmente, San Calixto cierra los miércoles y San Sebastián los domingos (aunque esto puede variar por temporada), por lo que es inteligente evitar esos días si quieres tener la opción de visitar cualquiera de ellas.
Otras catacumbas imprescindibles fuera de la Via Appia
Salir de la ruta principal de las catacumbas de Roma más famosas tiene premio: grupos más reducidos, frescos mejor conservados y una experiencia más íntima con la historia. Si ya has visto las clásicas o prefieres evitar las aglomeraciones de San Calixto, estas son las mejores alternativas que ofrece el subsuelo romano.
Catacumbas de Priscila: la reina de las catacumbas
Situadas en la Via Salaria, al norte de la ciudad, las catacumbas de Priscila son una auténtica joya para los amantes del arte. Se las conoce como la «reina de las catacumbas» por la cantidad y calidad de las pinturas que esconden sus muros.
Arte subterráneo
● La imagen más antigua de la Virgen: aquí se encuentra un fresco del siglo II que representa a la Virgen María con el Niño, considerada la imagen mariana más antigua que se conserva en todo el mundo. Es un punto de peregrinación emocionante para creyentes y amantes de la historia del arte.
● La Capilla Griega: es una cámara subterránea con bancos de piedra donde se celebraban banquetes funerarios (refrigerium). Sus frescos son excepcionales y muy coloridos.
● Ambiente recogido: al estar algo alejadas del circuito de la Via Appia, la visita suele ser más sosegada, permitiendo apreciar los detalles sin prisas.
Catacumbas de Santa Inés: devoción bajo la basílica
En la Via Nomentana, este complejo ofrece una estructura algo diferente. Las catacumbas de Santa Inés se desarrollaron alrededor de la tumba de esta joven mártir romana.
Lo interesante aquí es que estas catacumbas de Roma no son un ente aislado, sino que forma parte de un complejo monumental que incluye una basílica preciosa (Sant’Agnese fuori le Mura) y el mausoleo de Santa Constanza.
Qué hace especial a este lugar
● La ubicación: al estar situadas directamente debajo de una iglesia que sigue en activo y es muy popular para bodas, la conexión entre el pasado subterráneo y el presente es muy palpable.
● Sin galerías infinitas: a diferencia de las inmensas catacumbas en la Via Appia, estas son algo más contenidas y menos laberínticas, divididas en pocas regiones, lo que puede resultar menos agobiante para personas aprensivas.
Cripta de los Capuchinos: diferencia entre catacumba y osario
Es muy habitual que, al buscar catacumbas en Roma, aparezca la Cripta de los Frailes Capuchinos en la Via Veneto. Sin embargo, hay que hacer una distinción técnica importante para no llevarse sorpresas: esto no es una catacumba paleocristiana excavada en toba, sino un osario barroco del siglo XVII.
Lo mejor de esta visita
● Decoración con huesos: aquí los restos óseos no están ocultos en nichos, sino que decoran las paredes formando lámparas, arcos y figuras geométricas. Es un espectáculo macabro pero fascinante.
● Ubicación céntrica: está en la plaza Barberini, en pleno centro, por lo que es la opción más accesible si no tienes tiempo para desplazarte a las afueras.
● Coste de la entrada: al igual que ocurre con las demás, si buscas unas catacumbas en Roma gratis, este tampoco es tu lugar. La cripta forma parte de un museo y requiere el pago de una entrada que ayuda a mantener el convento.
¿Existen catacumbas en Roma gratis? Opciones y descuentos
Encontrar catacumbas en Roma gratis que sean oficiales, extensas y visitables por dentro es prácticamente imposible. La inmensa mayoría de estos recintos arqueológicos están gestionados por la Comisión Pontificia de Arqueología Sagrada, una entidad que destina la recaudación de las entradas al costoso mantenimiento de los túneles, la iluminación y la seguridad.
Además, por normativa de conservación y seguridad física (es fácil perderse ahí abajo), la visita libre está prohibida y siempre se debe entrar con un guía oficial, cuyo servicio está incluido en el precio del ticket. Sin embargo, no todo está perdido para el viajero ahorrador; existen matices, alternativas y formas de pagar menos que explicamos a continuación.
La alternativa de la superficie en la Via Appia
Si tu presupuesto es muy ajustado pero no quieres perderte las catacumbas en Roma, la mejor opción es pasear por la superficie de la Via Appia. El acceso al Parque Regional de la Via Appia Antica es totalmente gratuito y es una experiencia maravillosa.
Opciones gratuitas o de donativo en iglesias y criptas
Aunque no son las grandes catacumbas en Roma con kilómetros de túneles, hay lugares sagrados subterráneos que se pueden visitar sin comprar una entrada formal, aunque el donativo siempre es bienvenido y sugerido:
● Grutas Vaticanas: no son catacumbas en el sentido estricto de galerías excavadas en toba, pero sí un cementerio subterráneo de enorme importancia. Situadas bajo la Basílica de San Pedro, albergan las tumbas de numerosos papas y reyes. El acceso es gratuito (hay que hacer la cola de seguridad de la Basílica, eso sí) y se baja por una escalera interior.
● Criptas visibles: en algunas iglesias romanas, como Santa Cecilia en Trastevere (la zona de la excavación romana requiere pago, pero la iglesia es gratis) o San Pedro in Vincoli, se pueden ver partes de las estructuras subterráneas o reliquias sin coste, aunque la experiencia completa de inmersión suele estar reservada a las zonas de pago.
Quién tiene derecho a descuentos y entradas reducidas
Si definitivamente quieres entrar a las galerías, puedes comprobar si encajas en alguno de los perfiles que pagan tarifa reducida. Esto aplica tanto a las catacumbas en la Via Appia como a las de otras zonas:
● Menores de edad: los niños suelen entrar gratis hasta los 6 o 7 años (dependiendo de la catacumba concreta). A partir de esa edad y hasta los 15 o 16 años, pagan una entrada reducida.
● Estudiantes: los estudiantes universitarios menores de 25 años con carnet internacional válido suelen tener acceso a la tarifa reducida.
● Tarjetas turísticas: si has comprado la Roma Pass, muchas catacumbas (como las de Domitila o Priscila) ofrecen un descuento sobre el precio oficial al presentar la tarjeta, aunque raramente se incluyen como una de las visitas totalmente gratuitas del pase.
Días especiales y eventos
Ocasionalmente, el Vaticano organiza jornadas de puertas abiertas en ciertos museos, pero esto rara vez aplica a las catacumbas por su capacidad limitada. Lo que sí existe es la «Jornada de las Catacumbas», un evento que suele celebrarse dos veces al año (una edición en primavera y otra en otoño) donde se abren al público algunas catacumbas menos conocidas o se ofrecen actividades gratuitas y talleres educativos.
Conviene consultar el calendario oficial de eventos religiosos de Roma antes de viajar, por si tu visita coincide con alguna de estas fechas excepcionales.
Conclusiones y consejos finales para tu visita subterránea
Recorrer las catacumbas en Roma es mucho más que una simple parada turística; es un viaje físico y emocional a los orígenes de nuestra historia.
La clave para disfrutar de la experiencia reside en elegir bien qué visitar según tus intereses: optar por las imprescindibles catacumbas en la Via Appia si es tu primera vez y quieres ver lo más monumental, o decantarte por joyas como Priscila o Santa Inés si buscas arte y tranquilidad.
Recuerda que, aunque encontrar catacumbas en Roma gratis para recorrer sus galerías interiores no es posible debido a los costes de conservación, existen alternativas en superficie y en iglesias que merecen mucho la pena. Planifica tu visita teniendo en cuenta el código de vestimenta y la temperatura, y prepárate para descubrir una ciudad fascinante bajo tus pies.
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